Algunas notas para aprender a ilustrar

¿Cúal es la finalidad de ilustrar?

Esta es la pregunta más importante a la que como profesionales, nos hemos enfrentado alguna vez. 

Ilustrar es comunicar. La finalidad básica de cualquier ilustrador es transmitir y llegar al lector. No acompañar, ni decorar. El ilustrador debe aportar, con su talento, una información complementaria de lo que leemos. Dicha información puede ser explícita o tangencial, siendo esta última siempre más aconsejable por su sutileza y valor añadido al texto.

Cuando el profesional analiza las líneas que debe iluminar, los ilustradores tomamos con frecuencia dos posturas: la humanista o la científica. 

En la humanista el dibujante "opina" sobre el texto, mientras que en la científica el dibujo debe ser lo más fiel posible a lo que estemos leyendo. En una postura prima la opinión del artista y en la otra se supeditan las necesidades literarias y la fidelidad hacia texto.

Ambas posturas son lícitas, sin embargo encuentro cierta simpatía hacia la "humanista", pues en ella se encuentra en cierto modo una aportación más explícita del ilustrador. Es evidente que no siempre es posible (no me lo imagino en un libro científico o didáctico, por ejemplo), pero si es factible en otros formatos.

Como artistas gráficos dedicados a la labor comunicativa, debemos darle prioridad a la lectura de nuestra imagen y para ello la primera pregunta que nos debemos plantear es:

¿Qué quiero decir?

La respuesta debe ser concreta y directa: una emoción, un ambiente, un gesto... Cualquier cosa es válida para comunicar el mensaje de nuestro texto.

Podemos servirnos de una emoción y nuestra ilustración tendrá un valor único y poderoso. Es evidente que también nos ayudaremos de ambientaciones, expresividad, composición y paleta de colores, pero no debemos olvidar nunca que nuestra prioridad es comunicar y ante esto, el resto de necesidades gráficas deben adaptarse para potenciar el mensaje.

¿Cómo empiezo?

Es indispensable la lectura y para ello nos ayudaremos de la búsqueda de definiciones o sinónimos. Realizaremos mapas mentales o brainstorming. De esta manera profundizaremos sobre el escrito y veremos sus necesidades. Pasaremos del lenguaje escrito al dibujo, pues cada palabra esta asociada a un icono o imagen de la que podemos partir y desarrollar nuestra ilustración.

¿Cómo lo digo?

Huyendo del artificio. La síntesis gráfica debe ser nuestra prioridad como comunicadores. Seleccionaremos los elementos indispensables de nuestra ilustración y estableceremos jerarquías.

Para ello, es básica una lectura analítica y profunda. No podemos quedarnos con lo primero que veamos. En cierto modo, nuestro texto es un espejismo y si nos quedamos en el reflejo distorsionaremos su mensaje final.

¿Qué es lo más importante del texto? 

Esta parte es tan personal e intransferible que poco puedo decir. Una lectura tiene tantas interpretaciones como lectores, por lo que cada ilustrador deberá decidir que es lo más importante. Sin embargo si que es imprescindible que ordenemos esa información. El lector la digerirá tal y como nosotros queramos que lo haga. Haremos pequeños estudios compositivos y veremos cual de todas nuestras propuestas funciona mejor. 

Abocetar nos ayudará a poner sobre la mesa distintas imágenes y nos ayudará a seleccionar aquella que mejor se adapte a nuestras necesidades comunicativas.